lunes, 14 de octubre de 2013

PARADE / AMOR Y RUIDO

-Amor y Ruido-
Jabalina 2013
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Disco a disco Parade no para de crecer y de reinventarse gracias a la asombrosa capacidad imaginativa de Antonio Galvañ y a su inagotable repertorio melódico. 
En "Amor y ruido", su séptimo álbum en estudio, vuelve a hacer algo grande sin resultar pretencioso. A su manera, como en las historias de los comics que de pequeño leyó y le hicieron soñar con ser un súper héroe, fiel a su forma de ver la realidad, nos entrega su trabajo más cálido y romántico, en el que imperan los instrumentos acústicos a los electrónicos, la influencia italiana o francesa a la anglosajona, lo clásico a lo moderno, en definitiva el amor al ruido. El amor entendido como ese estado sublime que, alcanzado, hace que todo lo que nos rodea sea puro ruido. La intención global de Antonio Galvañ a la hora de grabar y dar forma a sus nuevas composiciones fue hacer un disco partiendo del canon clásico de canción. Inspiradas en esencia por el clasicismo de los últimos sesenta y setenta del siglo XX, pero no limitándose a la influencia anglosajona sino también a la europea, principalmente italiana y francesa. La influencia anglosajona se nota en la parte más pop del disco, como en “Tierra postapocalíptica”, “Amor alien” o “El imperio nunca dejó de existir”. La influencia italiana o francesa destaca en “La vida tal cual”, “Reality en la casa encantada” o “Marc Modular”. 
Es un disco, por lo tanto, variado y lleno de contrastes, pero a la vez homogéneo y, desde luego, muy entretenido. Por lo anteriormente dicho, en "Amor y ruido" se ha optado por el empleo de instrumentos eminentemente acústicos, que casi nunca habían aparecido en álbumes anteriores, como el contrabajo, el bajo eléctrico y la batería (que empezó a notarse ya en “Materia Oscura”). Por supuesto, interpretado de forma magistral y sin edulcorantes artificiales. No hay apenas sintetizadores ni cajas de ritmos y la guitarra de Eduardo Piqueras sobresale especialmente en canciones como “Morninha” y “Rushmore”, y adquiere gran importancia en casi todas las canciones, ya sea de forma acústica o eléctrica. Todo esto da como resultado una textura más viva o, según se mire, menos fría que en trabajos precedentes. Más "humana" en definitiva, con la intención de que se note que hay personas tocando, con todo lo que esto conlleva (fallos incluidos). En cuanto a textos, como adelantábamos al comienzo, predomina la temática sentimental y amorosa por encima de los ya clásicos asuntos fantásticos, típicos en Parade. Eso no quiere decir que no los haya, y “Reality en la casa encantada” o “Los muertos vivientes” son un ejemplo. “Amor alien” conjuga las dos partes, sentimental y fantástica a la perfección. Pero se puede decir sin temor a equivocarse que este es el disco de amor de Parade, como demuestra “Morninha”, “El día inesperado” y en especial “Amor romántico”. Y es que la música pop si es clásica es más popular aún y "Amor y ruido" es, como diría Patricia Godes, "canción popular romántica" que hará las delicias de todos sus fans de este y de otros mundos. "Amor y ruido" lo integran nada más y nada menos que catorce canciones imprescindibles que llevan la firma y la impronta del genio de Yecla (desde 1994) y que a continuación el propio Antonio Galvañ nos describe de puño y letra: “La vida tal cual” tiene como referente al gran Gino Paoli y a la canción de festivales como San Remo, con sus violines rítmicos y los coros expansivos del final. Es una canción de amor y pérdida, con redención final. “Rushmore” está basada en la película del mismo título del director Wes Anderson, y trata de la amistad y sus consecuencias. Un medio tiempo con grandes guitarras. “Reality en la casa encantada” esta inspirada en la canción francesa de los años cincuenta y sesenta, con Georges Brassens como referente. Destaca por su ritmo ágil, la instrumentación acústica y su temática cariñosamente truculenta. “Morninha” tiene un título equívoco, pues el ritmo esta mas cerca del pasodoble lento que de la morna caboverdiana. Es una clásica canción de amor en la que el amante rechazado persevera por encima del desprecio de su amada. De lo mas sentimental del disco. “Tierra postapocalíptica” es el primer single del disco, una canción pop directa y clara, con ritmos Motown y letra muy actual, con referencias no tanto al futuro como a asuntos actuales. “El imperio nunca dejó de existir” es una melancólica canción pop sobre la influencia del pasado en el presente. El titulo hace referencia a un sueño infantil del escritor Philip K. Dick. “Marc Modular” es una historia sobre como habría sido un superhéroe si lo hubieran ideado los surrealistas franceses de principios del siglo veinte. Un detective dadá que lucha contra el poder de la realidad usando las reglas de la patafísica y refugiado en el azogue de un espejo. La música, a su vez, nos retrotrae a la época dorada de la canción francesa. “Si no fuera por ti” es una sencilla canción de amor que tiene también un humorístico mensaje político. Porque por muy marciano que sea para ciertas cuestiones, no vivo fuera de la realidad. “Amor romántico” es la balada sentimental del disco, una canción con piano y voz sobre la decadencia del vampiro clásico, enfrentado a los sensibles vampiros modernos que nos muestran películas como “Crepúsculo”. De como los seres terribles y oscuros de Bram Stoker han pasado a ser delicados galanes para todos los públicos. “Amor alien” es una historia de como dos abducidos se buscan, se encuentran y se desean. Descaradamente pop, entre un Paul McCartney setentero y el Todd Rundgren de “Something / Anything”. “Beijing Bangkok” tiene esos toques orientales que de vez en cuando aparecen en mis canciones. Delicada y exuberante, infantil a veces, contiene lo que un fan de Parade espera: melodía y emoción. Pop, en definitiva. “Los muertos vivientes” no solo habla de zombis, sino de nuestra situación política actual. La tercera pata del disco además del amor y la fantasía. “El tres” es una humorística canción dedicada a la influencia de este número en nuestras vidas, con un toque popular y acústico. 
El disco termina con una sentida balada de piano eléctrico y voz, “El día inesperado”, que nos trae un poco de esperanza entre tanto desconcierto. “Amor y ruido” se grabó por Antonio Galvañ en Intonarume a lo largo de 2012 y se mezcló en El Sótano por Dani Cardona en junio de 2013. La masterización la realizó Arturo Vaquero y los dibujos y diseño de la portada fue obra Ana Galvañ. Participaron en su grabación, el propio Dani Cardona (baterías), Cayo Ballveser (bajos) y Xema Fuertes (vibráfono y percusiones en “Tierra postapocalíptica”) y el grupo que le acompaña en directo: Eduardo Piqueras (guitarras), Eva Plaza (coros) y Jesús Galvañ (coros).

Jabalina
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La vida tal cual
Rushmore
Reality en la casa encantada
Morninha
Tierra postapocalíptica
El imperio nunca dejó de existir
Marc Modular
Si no fuera por ti
Amor romántico
Amor alien
Beijing Bangkok
Los muertos vivientes
El tres
El día inesperado
ESCUCHAR - DESCARGAR
Amor y Ruido

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